Después de seis horas de autocar, llegamos a la ciudad de Puno. La altitud es de 3800 metros, y a consecuencia de eso nos dio el conocido mal de altura.
Para que os hagais una idea de los posibles sintomas a Anna le dolia mucho la cabeza y le presionaba la boca del estomago, y Lídia se sentia mareada.
Caminando muy lentamente, fuimos a una farmacia para pedir "sorojchi", (medicamento para el mal de altura).
Después de comer y llevar un rato en la ciudad se nos pasó un poco.
Visitamos la plaza de armas, la catedral, el mercado central, lleno de puestos de diferentes tipos: alimentación, artesania...Encontramos un puesto de ropa artesanal, que de buen seguro volveremos.

Caminamos por las calles principales y subimos al cerrito Huajsapata. Desde allí hay una vista muy bonita de la ciudad de Puno.

A las 21.30 regresamos al hotel, el cual es sencillito pero esta limpio y muy centrico.
LAGO TITICACA: isla Uros, Amantaní y Taquile.
A las 8.30 embarcamos hacia la isla de Uros. Un trayecto de tres horas, la última hora se nos hizo un poco pesada; después pudimos comprovar que valio la pena.


Una familia de allá nos enseño su casa, y luego nos animaron a comprarles alguna cosa. Y así fue, les compramos unos collares.

Luego fuimos en una especie de canoa (hecha de totora) a otra isla, en la que aprovechamos para ir al baño.

De ahí nos embarcamos hacia la isla de Amantaní. Al llegar nos explicaron que las mujeres que estaban allí presentes són esposas de un solo hombre. ¿Qué os parece?.
Cada uno de nostros le tocó ir con una familia. A nosotras nos tocó Francisca.
Nos acogió en su casa, comimos en una de las habitaciones con su hijo Evander y la prima de éste, Yulimayumi. Les hicimos preguntas sobre la escule,a sobre lo que hacian "deformación profesional".

Francisca expuso en una manta toda una serie de guantes, gorros, por si queriamos comprar.
Nos dejo con Evander, Yulimayumi, y otra prima de ellos.
Se suponia que Evander nos tenia que vender alguna de las prendas, lo que tenia que ser un negicio de compra-venta, se convirtió en un juego. Nosotras nos provabamos gorros y para ver que tal nos quedaban, Evander nos hacia una foto.
Fue un momento de interacción muy especial, de donde surgian las risas y carcajadas.
Lídia cayó, y compro un gorrito de lana.

Más tarde, nos llevaron al estadio, sí, sí, habeis leido bien, para subir al templo del sol. La subida fue bastante dura, teniendo en cuenta que llegamos a una altitud de 4100 m, y nuestra capacidada pulmonar no esta acostumbrada a esta altitud.
Al llegar al templo, la vista era espectacular.

Después de un poco de desncanso, a las 19.00 fuimos a cenar en la cocina con Francisca y Evander. Pasamos un buen rato hablando de juegos tradicionales.

Una vez cenamos, nos esperaba la diversión. Ir a la discoteca. ya preparadas para salir, Francisca nos dice que nos tenemos que vestir como ella. Mientras nos ayudaba a vestirnos, nos ibamos dando cuenta del calor que daba y de lo que pesaba el traje.
Al llegar al salón comunitario, vimos que todos ibamos vestidos igual, las chicas con camisa, falda, fajin... y los chicos con poncho y sombrero. Estamos más guapos/as ya vereis la foto.

Con Francisca nos echamos unos bailes, y tambien con el grupo.
A la mañana siguiente nos dirijimos hacia Taquile. El guia nos explicó cosas sobre la isla, la gente que vive allí, sus costumbres, como se gobiernan....

Visitamos la isla: la iglesia, el mercadillo artesanal...

Después fuimos a comer y regresamos hacia Puno desde donde os escribimos estas líneas.
En este viaje conocimos a un brasileño que es psicólogo pero que ahora no ejerce y se dedica a llevar un negocio con su novia. Es un negocio de ropa, del cual queremos hacer pubilicidad desde aqui, a cambio de las fotos que nos ha hecho.
Os dejamos la dirección por si quereis visitar la página:
Esperamos con ilusión vuestros comentarios.
Muchos besos Anna y Lídia.